MENOS CAPACIDAD INDUSTRIAL


“Los productos de contrabando vienen con una pésima calidad, muchos son productos falsificados. Los que compran esos productos y creen que están adquiriendo algo bueno están adquiriendo algo muy malo”.

Juan Manuel Santos, Presidente de la República de Colombia

 

En Colombia son muchos los empresarios que ejercen legalmente sus actividades. Los que cumplen sus obligaciones mercantiles, laborales y tributarias. Ellos se encuentran en desventaja frente a las personas que ingresan, importan y comercializan productos de contrabando.

El agricultor, industrial o comerciante legal maneja una estructura de costos que contiene gastos que no son asumidos por quienes cometen este delito.

El resultado: empresas que reducen su participación en el mercado, ven disminuir sus utilidades y usan menos su capacidad instalada. Negocios abandonados o quebrados, o simplemente inversiones que nunca se llevan a cabo.

El contrabando ha conducido a disminuir la competitividad de la industria nacional, genera condiciones de desigualdad y de competencia desleal ante los costos en los que tienen que incurrir los empresarios legales y formales para poder desarrollar su actividad económica e invertir en investigación, innovación y en industrias más eficientes y productivas.

En Colombia, los sectores industriales más afectados por estas prácticas son los de licores, cigarrillos, combustibles, textil y confecciones, calzado, siderúrgica, metalmecánica y acero.

La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, considera que, de no existir el contrabando, Colombia tendría un aumento de 14,1% de valor agregado por la industria manufacturera. Esto en la medida en que se fortalece la cadena de abastecimiento de las empresas productoras nacionales, aumenta la demanda de insumos y genera desarrollo en innovación y tecnología.

Uno de los agravantes de este delito, que se refleja de manera directa en la capacidad industrial del país, es que la mercancía que ingresa de manera ilegal acostumbra a los consumidores a pagar barato en el mercado informal por productos de dudosa calidad y procedencia. Eso afecta claramente la producción nacional, la cual pierde capacidad competitiva y por ende deja de generar riqueza y empleo.

 


Número de visitas a esta página 435
Fecha de publicación 13/12/2017
Última modificación 13/12/2017

HISTORIAL

Versión 7.0.1

Powered by Nexura